Madrugada del viernes, hago lo que odio hacer, pedirle al taxista que pare el auto y me espere mientras compro algo que necesito de manera urgente, en este caso, un cepillo de dientes.
Imposible dormir sin cepillo de dientes cerca, sin la seguridad de que a la mañana siguiente, tendré la boca refrescada y eliminada la posibilidad del tan temido mal aliento.
Bajo entonces del taxi, en el cruce de dos avenidas de la ciudad de Buenos Aires y me dispongo a hacer otra cosa que también odio hacer, despertar al hombre farmacéutico para pedirle algo que lo hará hablar por lo bajo, lo sé, porque no se trata de un medicamento que habrá de salvarme la vida. Sólo le voy a pedir un cepillo de dientes, y el más barato que tengas, digo, mientras miro la cara del taxista odiándome por haberle hecho parar el auto.
Mientras el farmacéutico se aleja de la ventanilla y lo pierdo de vista, un hombre ebrio aparece y trata de entablecer una conversación conmigo. Insiste en que 8 por 8 es 16 y me pide que le compre una jeringa.
Cuando nacemos nos dan un guión. Piba, vos tenés que decir esto y esto, hacer tal y tal. No parece muy complicado, al menos durante los primeros años, cada niñito define su forma de ser, su manera de actuar, esas cosas. Pasan los años y seguimos en ese mismo plan: respetar lo que nos dijo aquel señor que repartía guiones. Acordate que vas a tener que ser así toda tu vida eh. Para cuando el niñito llega a la adultez, se sabe el guión de memoria, y peor: se ha transformado en una rutina. Es casi imposible que cambies este guión eh. No trates, no se puede. Como si fuera un ciclo de comportamiento, que empieza y termina, empieza y termina, empieza y termina.
La pregunta acá es si esto nos pasa a todos, y si sin darnos cuenta, somos parte de un loop infinito. A mi me parece que si.
escribió
caféconcert
Volvemos luego de mucho tiempo de ausencia. No nos olvidamos de este lugar, pero los cambios en nuestras vidas son constantes. Son épocas que uno tiene, ups and downs, las cosas van y vienen rapidísimo y sin curso predecible. Nosotras mismas, por momentos sabemos dónde estamos paradas y por momentos no tenemos idea. No hay moldes, no hay certezas y por sobretodo, hay responsabilidades. No querés aceptarlo, pero todo todo todo lo que pase será responsabilidad tuya. Lo que pase mañana, pasado, el mes que viene, todo depende de vos.
Y si, ssssstamosgrandes, chiquitina.
escribió
caféconcert
Volviendo a la programación habitual, vuelvo al tema de mi post anterior: las cosas que no cambian.
Hoy pensaba en las cosas inalterables, y me sentí encerrada. La sensación de estar entre cuatro paredes sin poder salir. ¿Por qué decir no al cambio? A veces el nuevo aire es positivo. La gente teme renovar(se), pero a veces ya-no-entra-en-el-molde y estás intentando meter un cuadrado donde antes iba un triángulo.
No sirve hacer caprichito, si algo es distinto hay que ampliar el panorama y aceptarlo, o algo va a terminar mal.
escribió
caféconcert
Siete haikus siete
Los días pasan.
No creas que es tarde.
Sino que me fui.
Ni voy a tratar,
decirte eso que sé.
¿Escucharías?
Las gotas caen,
pasan, y atraviesan.
Hasta perderse.
La luz trae
cosas que se ven y no.
Y también sombras.
No queremos más
historias inconclusas.
No me mires más.
El vaso vacío,
El trago se terminó,
Como vos. No más.
Quedaron frases
sin decir, y besos que
no te pude dar.
escribió
caféconcert
Los viajes suelen dejarme enseñanzas, nuevos conocimientos, caras nuevas, palabras a incorporar, rutas mirando por la ventana.
Además de todo eso, esta vez:
aprendí que los tampones son como tapones pero con una "m" de menstruación;
conocí terribles patologías ajenas que me hicieron sentir sana, mentalmente hablando;
descubrí una fobia a los bichos que no sabía que tenía;
nos hicimos especialistas en encontrar parecidos;
entendí que una chica sonámbula durmiendo en mi mismo cuarto del hostel, que habla dormida con los ojos abiertos, no es tan terrible;
escribió
cantobar
Esas cosas que pasan esporádicamente y jústamente por tal característica, las disfrutamos.
Que te toque la yapa multicolor
Que la bombita de agua tenga un ' hijito'
Encontar un gajito bebé en una mandarina dulce y sin carozos.
Tener una hora libre de sorpresa.
Un helado Epa comprado en el kiosko, con dos bochas (esto realmente pasó).
Un kit kat en el que la cobertura de chocolate tiene doble tamaño del normal (esto no sabemos si realmente pasó).
Que te den algo que querés, sin tener que pedirlo.
Encontrar a alguien con tus mismas patologías (OK. No estás tan loco).
Que te toque la yapa multicolor
Que la bombita de agua tenga un ' hijito'
Encontar un gajito bebé en una mandarina dulce y sin carozos.
Tener una hora libre de sorpresa.
Un helado Epa comprado en el kiosko, con dos bochas (esto realmente pasó).
Un kit kat en el que la cobertura de chocolate tiene doble tamaño del normal (esto no sabemos si realmente pasó).
Que te den algo que querés, sin tener que pedirlo.
Encontrar a alguien con tus mismas patologías (OK. No estás tan loco).
escribió
cantobar
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)